MARIA ELENA SÁNCHEZ Ubicación: Houston, Texas Houston, Texas.
DESCRIPCIÓN
María Elena cantará en solitario, para un grupo como cantante, un cantante de back-up, trabajo de estudio y voice overs. With a beautiful mellow voice, she will sing Ave Maria - acappella, or any of her own personal compositions. Con una voz suave hermosa, va a cantar Ave Maria - a capella, o cualquiera de sus composiciones personales. As a songwriter, Maria Elena's ultimate goal is to have her compositions heard all over the world. Como compositor, el objetivo final de María Elena es que sus composiciones escuchado en todo el mundo. Her ballad style has yet to be heard, but will be a definite asset to any singer looking to be recognized for their individuality and new sound. Su estilo de balada aún no se ha oído, pero será un activo determinado a cualquier cantante en busca de ser reconocidos por su individualidad y su nuevo sonido. The melodies are versatile enough that they can be arranged to fit any genre, as needed. Las melodías son lo suficientemente versátiles que se pueden organizar para adaptarse a cualquier género, según sea necesario. Maria Elena will also do jingles, TV spots, movies, or whatever you need. María Elena también hacer jingles, anuncios de televisión, películas o lo que sea necesario. We welcome all inquiries. Damos la bienvenida a todas las consultas. Wishing you the best . Le deseamos lo mejor. . . . . Maria Elena. María Elena.
LISTA DE CANCIONES
Look at me! - Maria Elena Sanchez - María Elena Sánchez Locked In A Dream - Maria Elena Sanchez Locked In A Dream - María Elena Sánchez Making Love (Instrumental) - Maria Elena Sanchez Making Love (Instrumental) - María Elena Sánchez Ave Maria - Franz Schubert Ave Maria - Franz Schubert Open Arms - Steve Perry Open Arms - Steve Perry Cutting The Cake (The Farmer in the Dell) - Traditional Cortando la torta (el agricultor en el Dell) - Tradicional Let Me Call You Sweetheart (I'm in Love with You) - Words by Beth Slater Whitson / Music by Leo Friedman Let Me Call You Sweetheart (I'm in Love with You) - Las palabras de Beth Slater Whitson / Música por Leo Friedman I Only Have Eyes For You - Words by Al Dubin / Music by Harry Warren I Only Have Eyes For You - Las palabras de Al Dubin / Música de Harry Warren Hava Nagila - Traditional Hava Nagila - Tradicional I Started a Joke - Bee Gees I Started a Broma - Bee Gees Can't Take My Eyes Off of You - The Four Seasons Can't Take My Eyes Off of You - The Four Seasons
DISPONIBLE PARA
Aniversarios, Premios Noches, Bar Mitzvah, Bat Mitzvah, bautizos, servicios religiosos, los clubes, de la Comunidad Eventos, Convenciones, Country Clubs, cruceros, festivales, recaudaciones de fondos, funerales, inauguraciones, Hoteles, Jingles, Movie Soundtracks, Resorts, Restaurantes, sesión de estudio, templos, TV sonoras, Bodas
Categoría principal: Big Band Singer Singer Big Band Categorías complementarias: Broadway Singer, Classical Singer, Latin Singer, Oldies Singer, Pop Singer, R&B Singer, Singer, Wedding Singer Broadway Singer, Classical Singer, América Singer, Oldies Cantante, cantante de pop, R & B Singer, Cantante, cantante de la boda Influencias: Frank Sinatra, Carly Simon, Beatles, Rolling Stones, Cole Porter, Rogers & Hammerstein, Stevie Wonder, Lou Rawls and all those wonderful new up and coming artists of modern music. Frank Sinatra, Carly Simon, The Beatles, los Rolling Stones, Cole Porter, Rogers y Hammerstein, Stevie Wonder, Lou Rawls y todos los maravillosos nuevos y próximos artistas de la música moderna.
Flamenco María del Mar Fernández, una cantaora sin miedo Alejada durante mucho tiempo de Cádiz por sus compromisos profesionales, se presentó el pasado viernes en La Sala Central Lechera con un espectáculo propio.
Uno no sabe si llamarlo determinación o hablar sencillamente de un sano y envidiable desparpajo. Pero, desde luego, hay que subrayar la tremenda capacidad de resolución que muestra ante el arte y la vida esta artista, que se hizo cantaora -¡Quién dijo miedo!- debido principalmente a las virtudes señaladas. Porque, sin ellas, María del Mar Fernández (Cádiz, 1978) se habría quedado en su barrio de Loreto y estaría probablemente cantando en fiestas, todo lo más en alguna peña, en vez de girar permanentemente con compañías principales por todo el mundo.Que las facultades las llevaba dentro, parece estar bastante claro. Cantó desde pequeña hasta en el coro de la Iglesia, y muy joven también acompañó a grupos de baile como los de Mª del Mar Gutiérrez o Inma Salazar. Pero la suerte le cambió un día cuando, estando con su novio, a la sazón guitarrista, le preguntaron si estaba dispuesta a irse al Japón. "No sabía nada de cante", reconoce, pero no lo dudó un instante y, con los veinte recién cumplidos, para allá se fue. Ni siquiera su madre la acompañó al tren: "Estaba segura de que me iba a arrepentir y que me volvería, porque era la primera vez que salía de casa". Pero no se arrepintió y, de la mano de El Toleo y La Tolea, completó su primera gira internacional. Debió de aprender rápido porque en 2001 ya estaba formando parte de un espectáculo de la compañía de Manuel Morao y Gitanos de Jerez, que no es cualquier cosa. Tras superar el examen del exigente maestro se integró en un elenco en el que en la parte cantaora estaban la también gaditana La Pitu, y los jerezanos Diego de los Santos Rubichi y José Vargas El Mono, dos artistas desgraciadamente desaparecidos de los que María del Mar guarda un entrañable recuerdo. "De El Mono recuerda su permanente humor y lo que sabía". De Rubichi, su discreción, caballerosidad y el sentimiento con el que cantaba. El elenco se completaba con la bailaora María del Mar Moreno y los guitarristas Diego Rubichi, Manuel Valencia y Pepe del Morao. El espectáculo, que contó con la dramaturgia de Juan Sánchez de La Zaranda, se llamó Tierra Cantaora y, además de representarse durante varias noches en la Plaza de la Asunción de Jerez, proyectó a nuestra cantaora en la producción televisiva del mismo nombre que se realizó sobre la obra.Desde aquel mes de septiembre de 2001, del que también recuerda el impacto de los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York, justo en uno de los días de la representación, a María del Mar sólo se le ha visto por Cádiz de paso, obligada como ha estado a viajar permanentemente, llamada por sucesivos compromisos profesionales. Entre ellos hay que contabilizar una primera estancia de bastantes meses en el tablao El Cordobés de Las Ramblas barcelonesas, de donde saltaría a la Compañía de Joaquín Cortés. La forma en que accedió a ella dice mucho de su carácter de mujer echá p'alante, como ella misma define. Enterada de que en esa compañía, que en aquellas fechas actuaba en la ciudad condal, había causado baja una cantaora, se presentó ante Juan Parrilla, director musical de la obra, y le dijo que ella podía ser la sustituta que necesitaban. El flautista flamenco le hizo una prueba y a los pocos días hubo de despedirse del tablao. No habría de ser la primera vez porque, tras cuatro o cinco giras junto a Cortés, y contratada de nuevo en el Cordobés, vino a llamarla Paco Peña justo en el día en que empezaba a trabajar allí. Otra vez tuvo que disculparse (reconoce que no ha quedado bien con ellos) y, de nuevo, comenzó una serie de giras internacionales que le ocuparían por más de cuatro años. Entre una y otra, también le dio tiempo de trabajar con Carmen Cortés -en la obra Mujeres de Lorca- o con Antonio Canales en De los grandes. En los últimos años se encuentra adscrita al Nuevo Ballet Español (N.B.E.) de Rojas y Rodríguez, actividad que combina con las llamadas del trío Los Losada.Se suman de esta manera casi ocho años de mucho ir y venir, porque a Cádiz nunca lo ha abandonado del todo. "Ahora está la cosa un poquito peor, pero la verdad es que me he llevado una época de no parar", cuenta. A la vez, reconoce que este trabajo y la actividad le satisfacen y constituyen su casi única y verdadera escuela: "Siempre se aprende, cada día, en cada gala, y quien diga que los sabe todo va muy mal en la vida". Pero también admite que se encuentra algo cansada y que le gustaría hacer algo distinto, "sobre todo, cosas mías, aunque sé que es difícil", añade. Por eso dice que no quiere correr más de la cuenta, pero sin dejar de reivindicarse cantaora y profesional. Como le ocurre a todos los artistas gaditanos que aceptan la oportunidad del ciclo Flamencos del siglo XXI de La Central Lechera, a la cantaora le cuesta el dinero presentarse ante su público. Pero lo hace con la ilusión de actuar en su tierra y de configurar un espectáculo de su gusto.
Extras .: José Manuel Fernández, Mónica Fernández Dentro de un bar coinciden en la misma mesa un hombre y una mujer bien diferentes, siendo una bandeja de galletas el motivo del conflicto entre ellos.
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Esta canción, en realidad, no se llamaba así. Esta canción se llamaba (y así consta en mis archivos-momia): «Todas las canciones hablan de desamor». Para que nohubiera /haya dudas [la barra alude a lo que pretendía (yo) y lo que ha llegado a ser (la canción) + mi reivindicación].
Y, además, esta es una canción mutante, porque consta de un estribillo injertado sobre una letra (con modificaciones) a la que, además, se le cayó alguna estrofa.
Pero ésta, ahora que lo pienso, es ¡otra canción protesta! ¿Qué me/nos pasa? [la barra alude a que, vale, está bien, yo propongo, pero estos chicos, bueno, sobre todo uno, escogen, así que… no toda la responsabilidad es mía].
Esta canción protesta de/a los quejicas del amor [la barra alude a la creación y a los creadores, aunque hablen en modo ficción; ¡no tenéis escapatoria, tristones!]. Esta canción protesta por el sufrimiento provocado por todas esas canciones de las que hablaba Nick Hornby (por boca del protagonista) en «Alta fidelidad» (por cierto, el que no la haya visto, ya puede ir corriendo a buscarla en su proveedor más cercano). El escritor (y/o su personaje) [la barra alude a un ¿supuesto? componente autobiográfico] en los primeros minutos de la película —¿le habéis dado al video-cabecera, verdad?— se refiere a lo deficiente que puede resultar la educación de un adolescente basada en las letras y los tonos menores que envuelven temas sobre separaciones, abandonos, amores en fuga o en declive, relaciones que se hunden en la rutina de la ¡segunda cita!, chicas que nunca te han hecho caso (o no el suficiente), chicas que se han ido, chicas que nunca vinieron, que no están cuando las necesitas, que se han ido con tu (hasta ese momento) mejor amigo, chicas malas, chicas crueles… desamor, en fin. Mucho desamor/nihilismo al por mayor. [la barra alude a ¡vaya!, otro verso perdido].
Por si la cosa no quedaba clara, el Lidl le injertó el estribillo más potente de la historia del folk-pop-rock (versión para menores de 13 años ¿o de 7?). Hay que reconocer que la cosa tiene miga. Donde el verso del famoso tema infantil «La virgen de la cueva» (en la referencia a ese título —¿la virgen?—debe estar la ironía del estribillo injertado, digo yo) reza “los parajitos cantan y las nubes se levantan”, los pajaritos canoros han sido sustituidos por los más políticamente correctos (en el contexto) “angelitos”. Otros lo han hecho antes con resultados todavía más deletéreos.
Bueno, el caso era defenderse de tanta desgracia cantada y hacer una advertencia a futuros barbudos melancólicos (perdón Eels, no va por ti), a Bisbales despistados, a todos esos amantes de la muy mal llamada canción ligera, a los Pimpinelas que en el mundo han sido. Incluso hemos adoptado el famoso verso "sin rumbo y en el lodo" del bolerasso "si tu me dices ven" (ver aquí).
Por favor, ya está bien. De verdad.
Ya vale de tanta chica que se ha ido: en términos de gestión, ya sabéis, la pérdida, la miseria de sentirse abandonado, los cuernos —me atrevería a decir— son sólo una oportunidad de mejora. Y una buena acción colectiva. El despecho lleva, posteriormente, a mucho más contacto sociosexual (de ahí las ulteriores canciones con el tema de «pues ahora te vas a enterar» o «lo tuyo tampoco era para tanto, perdona, bonita». En serio. Bueno, yo nunca lo he probado. Un amigo me lo dijo.
Así que no hay para tanto. No podemos llenar la historia del pop-rock de tanta lágrima y desvalimiento. Es como un Diluvio Universal anegando microsurcos y emepetreses. Ni tanto resentimiento, ni tanta nostalgia. ¿No podemos dar un mensaje más positivo? Adelante, vosotros podéis, nuevos cantantes de la nación pop.
Como ejemplo, baste mencionar el último superventas patrio: Sabina (XXXVI bis), la venganza. En la promo de su último disco-libro(s)-DVD-gira de Sabina se nos ha hecho saber que, estando Sabina feliz y contento con su Jimena —y, por tanto, falto de letras—, no tuvo otro remedio que echar mano de Benjamín Prado, poeta excelso y muy querido por nosotros —hasta entonces, aunque ya lo hemos vuelto a perdonar— que, en ese momento se encontraba sin rumbo y en el lodo tras la ruptura con la penúltima. La tristeza y el dolor de BP servirían —en Praga, así cualquiera— para encontrar la inspiración (inspiración llorica, con perdón) que motivó los sucesivos temas “Virgen de la Amargura” (un título que en este contexto parece que lo dice ya todo, como esos trailers que te cuentan toda la película), “Cristales de Bohemia”, etc. [el etc. quiere decir que, citando a Umbral, en este blog estamos para hablar de mi libro, así que el que quiera más sobre el tema que se compre «Romper una canción» de BP y todo el set del sabinista galático; nosotros a lo nuestro…]. Por cierto, muy mal, Benjamín. Te lo hemos de decir, concretamente, como fanes tuyos que somos. Si quieres ponerle música a tus cosas… ¡llámanos, hombre! Te garantizamos grandes temas y cero remuneración. Y eso sí que duele, no que te deje la novia.
Y la música. ¡Ah, esa música!
La cosa empieza con un riff de guitarra (que a mí, no sé por qué, me recuerda un viejo tema de ABC, The Look Of Love, un grupo new romantic versión disco-funk blanco —o sea malo— de cuando yo todavía bailaba y, sí, lo sé, ya me he arrepentido de ciertas cosas). Yo lo tengo como tono entrante —el nuestro, no el de los ABC— de llamada en el móvil y se acaba justo cuando Abel canta eso de «me deprime…». Luego tenemos las primeras estrofas, también sobre un fondo funkeado que subrayamos teclado y saxo —en el Si bemol- Do de cada final de frase— hasta el puente, todo él aéreo y sugerente, con una percusión magnífica (fijaos, fijaos…¿a que sí?) que da paso al estribillo (del que ya no me extiendo más, que bastante tenemos). Sólo una estrofa más —donde los “iste” le dan unos acentos, reconoceréis, bastante interesantes— y de nuevo al puente, un “sobre puente” con entrada fuerte de saxo soul al final, después coros en el último estribillo, silencio (evocador) con a-um-pa-pa (si Freud levantara la cabeza [¿del diván?]) y final-total con coros uuuuuhh-el amor.
Dice el Lidl que la música está adaptada de un tema homónimo de «Rojo Congo» mítico grupo madrileño de cuando se llevaban las hombreras y el análisis microbiológico no se había automatizado. Será así, si el Lidl lo dice.
Insisto. Ponedla en el móvil. (Y no olvidéis ponerlo en «modo reunión» en los entierros para no quedar mal).
Besos.
(Y recordad: ESTAMOS EN EL PUB TREBOL (junto a Eroski-Infante) el PROXIMO SABADO).
QUE BONITO ES EL AMOR.
Intro: Solm Rem Dom
V: SolmSibDo
P1:Fa-SolàDom RemRe7Do7
Ch:SolmRemDom
P2:SibRe#Sol#Fa(x2) à Fa-Sol (*)
(V) Me deprimen / tantas canciones al mal amor, / tantos versos a las espinas / (y tan pocos para la flor). / No me gusta, / que le cantes a la chica porque se ha ido, / que el estribillo se deshaga en lágrimas / por aquel amor…desaparecido / (P1) No soporto más / canciones de despedida. / No aguanto más / lamentos por tus heridas. / Tío…antes de que me desintegre, / cántame algo más alegre / (Ch) Qué bonito es el amor / (cuando es verdadero): / Los angelitos cantan / y las nubes se levantan. / Me agota / tanto asunto de que te fuiste, / que me dejaste, que te fugaste, / que te abriste, que desapareciste, /(P2 [sin tío, etc…] ) (V) / Me da mal rollo oír / cómo os han dejado tirados, / perdidos, sin rumbo y en el lodo: / Habrá que mirar para otro lado. / (P1 +solo) / (E) / A-hum-pa-pa (x n) / Uuuuuuuh…. el amor (x n)
Es cierto, el título es un juego de palabras un pelín… apurado.Pero los muy bien recibidos por la crítica Tachenko, en su último CD “Os reís porque sois jóvenes” tienen una canción titulada “El Respland’Or” que creo yo que aún es más forzado (y un poco redundante, etimológicamente).
Este tema es también una canción política. En el video casero que hicimos queda suficientemente claro, por si alguien tenía alguna duda. Insistentes que somos (pero así se llama el álbum: "Instrucciones" y éstas deben ser así: claras ¿no?). Al menos hay tres (canciones políticas) muy evidentes en nuestras “Instrucciones” pero ésta sería la que escogería si me apretaran el cuello con un cuchillo a la vez que me amenazan con arrancarme todas las uñas (incluso las de los pies) una a una (mientras en off suenan las obras completas de Jaime Morey) para que confesara cuál de estas tres me gusta más. Y es así, me gusta más, porque aún siendo tan literal y directa como las otras, “Kant” me parece algo más sutil, con alguna vuelta más que las otras dos. Aborda asuntos de actualidad y, por eso, podría ser lo que se llamó en su momento una “topycal song” (y que en nuestro ámbito se ha denominado “canción protesta”), pero tiene otro tono, algo como por debajo, un asunto interno.
Lo que subyace a la canción —y perdonad que me ponga estupendo— es el confuso mundo de la hipocresía política, la descohesión social y la rutina de las malas noticias y las explicaciones post hoc de periodistas y expertos. Y, para no caer en el pesimismo o el escepticismo, además bosqueja un apunte de solución (que uno es, como poco, ambicioso y, la mayoría de las veces, incluso presuntuoso y pedante): la necesidad de echar un vistazo, de recordar, los principios de la modernidad, los básicos de la ética. El Zara del comportamiento humano. Nada sofisticado. Pero potente y útil como esos buenos (por sencillos y a tiempo) consejos de tus padres / hermanos mayores / amigos que te quieren bien.
Sí, lo reconozco, Kant no está de moda ni siquiera entre los profesionales de la filosofía. Hasta Hobbes parece más vivo (y más aplicable, no sé, a Oriente Próximo). Y yo no soy precisamente un experto en este campo (ni en ningún otro). Por otro lado, el tipo parece más bien un tostón. Pero, claro, ir directamente al relativismo moral, caer en la postmodernidad más on fashion, sin detenerse al menos un momento en sus bases, en los fundamentos previos, parece un motivo suficiente para una de esas canciones que parecen querer decir «¡eh! ¿os habéis fijado?».
Y es que tengo la impresión de que, respecto a la Ética, hemos pasado al postre sin habernos parado en el segundo plato. Y algunos ni en el primero.
La canción empieza —después del redoble más exacto de la historia del pop, permitidme— un poco así como easy-listening, algo jazzy-bossa, pero roto por el hábil arreglo de guitarra (para darle un poco de dureza al tema, que se lo merece). El estribillo, afirmado por los estupendos yeah-yeahs de las chicas, se acaba, en el aire, con un Si menor que parece un precipicio, para empezar de nuevo con la misma armonía de la estrofa transportada sólo un tono más arriba (un “vamos más allá” muy necesario), hasta el siguiente estribillo. Y luego estaba el reto total: colocar el Principio Categórico, la Regla de Oro kantiana, en una canción. Pero claro, eso es un reto pequeño para el Glan Lidl que nos lidela, como ya apuntamos en el post inicial de esta serie. Así que, elegantemente colocado al final como un rap deslizándose sobre la armonía del estribillo, ahí está. En los conciertos solemos decir que es la primera vez que esto se hace en el mundo mundial, aunque no es del todo cierto. Incluso hay un grupo mejicano que se llama “Descartes a Kant”.
Un temazo, vamos, digo yo.
Una de Kant y otra de arena (escuchando el telediario)
V1:LamSim/ ReDoRe /LamSim /DoRe /
Ch1:FaMi7 Lam7Do7 (x2) /[Lam -Sim]
V2:Sim Do#m7/MiReMi / Sim Do#m / ReMi
Ch2 y Rap: SolFa#Sim Re7(x2) /[SimDo#m]
Me cuentan / historias de violencia / de la enésima guerra / que no hizo falta empezar. /Parece / que esperan algún mesías / superstición y mentira / ¿quién los tiene que salvar? / Me dicen / que ya no queda gente honrada / que mantenga la mirada / cuando se trata de hablar. / (Ch1) Es un trabajo ambicioso,/ sin sueldo y sin horario:/ se trata de sobrevivir / al próximo telediario. / No es difícil de entender: / consiste en actuar / como si a tu alrededor / viviera alguien más. / Me cuentan / que han matado a otra mujer / que apenas si lo pudo ver / llegar con el puñal. / Me entero / que han estafado a nosecuantos; / los ladrones de cuello blanco / consiguieron escapar. / Les ruego / que tomen nota de esto, / y si no que vayan leyendo / alguna cosa de Kant. / (CH2) /Rap: " Obra sólo según una máxima tal, que puedas querer al mismo tiempo que se torne en ley universal" /" Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca meramente como un medio".
Después de la resaca del Viernes 26, sólo nos queda agradecer a todo el mundo que se pasó por allí la generosidad de aguantarnos durante unos 90 minutos y el entusiasmo de los aplausos y, sobre todo de los abrazos. Uno llega a pensar que los conciertos se hicieron para abrazarse después. Al menos, sólo por eso, ya valdría la pena.
Nuestro particular agradecimiento a Juan Antonio "Ross" por tocar con nosotros, poniendo en peligro su prestigio (y dándole un buen empujón a los temas), a Antonio Cassinello que nos montó un buen sonido, a Joaquín, el sufrido productor, que sacó un hueco para ver si defendíamos las canciones que tantas horas, paciencia y cariño le ha costado montar y a Pepa González que es capaz, a veces, incluso de sacarnos guapos.
En fin: aquí queda una muestra, a pelo, sin maquillaje. Tal cual se grabó de la mesa.