martes, 22 de diciembre de 2009

Supermaño Survivor (V): Supermaño contra El Hombre Invisible


— ¡No me jodas!


Sí, esa es una de las formas españolas de expresar sorpresa. Pero los superhéroes no se sustraen a ese tipo de lenguaje y menos Supermaño, entre cuyos superpoderes no se cuenta la fluidez en la expresión verbal. Lo suyo, ya sabéis, es la continencia, la circunspección. El silencio, vaya.


Pero, claro, cualquiera hubiera utilizado una expresión similar si tu interlocutor es el Hombre Invisible y unos segundos antes te suelta, delante de su segundo vaso de güisqui de malta (de veintiún años):


—Sí, tío, ciego. Soy completamente ciego.


Su nombre original es Hawley Griffin, aunque alguna vez ha sido renombrado como Henry Davenport. Sus investigaciones sobre la refracción de la luz resultan bastante más interesantes que toda la historia de, por ejemplo, la cirugía plástica (correctamente aplicadas permitirían hacer desaparecer pistoleras, papadas, flacidez abdominal y otras bellas secuelas del tiempo, el sedentarismo y las grasillas, de una forma mínimamente invasiva, pero de verdad de la buena). Ahora Griffin y Supermaño comparten mesa en The Coach and Horses, el pub propiedad de la novia de La Masa, junto al Parque Superman Memorial. La gente sentada alrededor de las otras mesas los mira, sobre todo Catwoman, que le ha echado el ojo a Supermaño hace unas semanas. Bueno, miran a Supermaño, que parece hablar solo en su mesa y, cuando no habla, pone caras raras (eso que, en otras personas, llamaríamos «gestos de atención»). Catwoman empieza a considerar seriamente al Increíble Hulk como mucho más atractivo.


— El problema que no supe ver antes de decidirme a experimentar sobre mí mismo —uno a veces es ciego incluso cuando cree que puede ver— es que si la luz no se detiene en la retina ¿sabes? las células, los conos y los bastones, no se estimulan, no generan el impulso eléctrico correspondiente así que la corteza occipital…

— O sea, ciego —precisa Supermaño

— Eso es. Como un puto topo.

— Un topo transparente —precisa (x2) Supermaño


Así que El Hombre Invisible en realidad es un pobre hombre que, si no quiere ir tropezándose con los muebles —indoor— o disfrutando de peligrosas caídas en las inacabables obras de la ciudad —outdoor— tiene que ir con su perro guía (Herbert, en memoria y homenaje a su creador) o con un bastón blanco y largo que le quita bastante potencia y prestancia al superpoder en cuestión. Por otro lado ¿para qué sirve la invisibilidad?


—¿Para asistir de incógnito a una conversación ajena? ¿Para saber realmente lo que dicen de uno? Te aseguro que no siempre es agradable. Poco recomendable, Supermaño, poco —seguía lamentándose Griffin delante ya de su tercer escocés.

—Bueno, al menos, en clase, el profesor Noh no sabe si estás o no. Y perdona la cacofonía.

—No, Noh, perdona, a mí también me pasa, sólo tiene que pasar lista. O preguntar. O asomarse y ver que Herbert no está en el patio

—Ya… ¿y para espiar a las superheroínas en la ducha después de clase de vuelo no asistido?

—Sí, sería estupendo… ¡si no fuera ciego!

—Ya, perdona. A veces soy un poco lento. Ya lo pillo. Es un desastre. Sin paliativos.


Entre las virtudes de Supermaño tampoco está ponerse en el lugar de los demás. Pero, en realidad, Supermaño está aturdido. Más que de costumbre. Supermaño se ve superado por La Revelación. Otra Gran Mentira. Toda su infancia soñando con no ser visto, deseando ser invisible, admirando a Griffin desde aquella peli antigua: poder robar las preguntas del examen de mates, o, mejor, falsificar las notas en el propio despacho del director. O mirar sin miedo de ser pillado una revista porno en el baño o, simplemente, observar qué ocurre en el dormitorio de tus padres y, quizá, dejar de pensar definitivamente que tu madre, de noche, algunas noches, vale, sí, sólo los sábados, es asmática. Otra fantasía a la basura. Supermaño, profundamente afectado, recordando aquello que dijo su padre de «¿Papá Noel? Pero no seas pavo, hombre» la semana pasada. Se acabó el vaso de güisqui de un trago. Un mes de profundas decepciones.


— ¡Eh tío! Te has acabado mi Cardú

— Joder… ¿pero no eras ciego?

— Ya sabes, los ciegos desarrollamos otros sentidos.

— ¿Por ejemplo?

— Tenemos facilidad para saber cuándo nos quieren engañar.

Y para pedir bebidas caras. Vale, vale. Yo invito. No te enfades.

— OK, nos vemos mañana en La Academia. Ciao Maño.


A Supermaño le pareció oír una risa rara, tal vez malévola, cuando el Hombre Invisible y Herbert se alejaban. Bueno, sólo se veía a Herbert, claro. Aunque Herbert, enseguida, trotaba suelto por el parque, meando árboles a diestro y siniestro, sin correa. Incluso se echó un pis en el monolito de kryptonita, junto a la fuente. Y Griffin, por supuesto, permanecía invisible. Y no se movían las hojas de los senderos. Y no había signos de que tropezara con nada. Nadie con nada.


—No sé si será ciego, pero el caso es que al final siempre acabo pagándole las copas a este tío—pensó Supermaño en voz alta—. La semana pasada me salió con eso de que «perdona, pero es que los billetes revelarían mi posición».


Recordó el famoso koan de Gasan: "Estudiar la verdad especulativamente es útil como manera de coleccionar material de enseñanza. Pero recuerda que a menos que medites constantemente, tu luz de verdad podría apagarse."


Y recordó, también, que Noh le había dicho que nunca lo entendería. Sobre todo lo de «especulativamente».





5 comentarios:

Pepa González dijo...

Lo verdaderamente invisible de este hombre invisible es su superyo. Vaya jeta más sólida!!.

Pepa González dijo...

No sé porqué me ha venido esto a la cabeza leyendo este estupendo relato, Stewart Copeland, miembro de The Police dice de Sting en una entrevista: "es mentira que la fama haya cambiado a Sting, era un gilipollas desde el principio". Ay, Griffin, Griffin, que te veo venir desde lejos...

Pepa González dijo...

Eeeeeehhhhh, hoooolaaaaaaa!!!! ¿Hay alguien??????

Pepe Momia dijo...

Solo estamos tú y yo, darling (y el Hombre Invisible, pero, claro, ése como si no estuviera).
Por cierto: ¿has visto que acento se gasta el policía en el clip?

Malena Momia dijo...

no estais solos... para mi que estos son del norte de Inglaterra ...de cerquita de Liverpool.
Sony