jueves, 2 de septiembre de 2010

THE SUMMERPOST (Y 9): LA TORMENTA PERFECTA

Como siempre, en este verano tampoco he cumplido (totalmente) mis deseos: me hubiera gustado darle más continuidad al summerpost pero, unas veces por falta de red y otras por falta de tranquilidad, la cosa no ha podido ser. En cualquier caso sí quiero compartir con vosotros (en este ejercicio de narcisismo exacerbado en que se han convertido los blogs basados en la “narrativa del yo” que diría Pepe Momia) mis (humildes) degustaciones intelectuales:

1- Roth, siempre Roth: inquietante su “Animal Moribundo” y la indagación de los límites de la moralidad; estupenda su obra menor “Me casé con un comunista”; sorprendente técnica narrativa metaliteraria y la metáfora que expresa, tan judía, de predestinación de “La Contravida”; genial la voz del pequeño Phil en “Conjura contra América”, la mejor defensa del enorme legado en términos de democracia y defensa de la libertad que fue la participación norteamericana en la II guerra mundial y un advertencia seria contra los peligros del fascismo disfrazado de amor a la patria y la pureza (Sarkozy, fascista, así se empieza)

2- Último disco de Paul Weller: Wake up the Nation. Imposible más intensidad y compromiso con el rock como forma de expresión

3- El mejor disco de este año en castellano: Tachenko “Os reís porque sois jóvenes” re-escuchado mil veces y siempre sonando auténtico, luminoso y con ese toque de “lúcidos perdedores ” tan melancólico y encantador

4- La recomendación de Pepe Momia, “Las teorías Salvajes”. Sorprende la clase de su autora Pola Oloixarac (sobre todo teniendo en cuenta que es su primer libro), muy Pynchon en su mezcla de ciencia, filosofía, esoterismo y drogas; sin embargo demasiado pendiente de parecer (post) moderna. No emociona

5- El regalo de mi amigo Jesús Balda, los poemas de Boris Vian ilustrados “No me gustaría palmarla”. Un descojone lleno de inteligencia y belleza

6- Jesús Conill y la relectura de su magistral “Horizontes de economía ética” del 2004, más necesario que nunca. La estupenda despedida de la temporada de Iñaki Gabilondo (que reproduzco porque merece la pena; ha sido vilipendiado por los listos pragmáticos camaleones del PSOE como un discurso “radical de izquierdas”) pone el contexto:

"Buenas noches, señoras y señores. Hoy concluye nuestra temporada. Éste es nuestro último programa hasta septiembre. El curso que concluye no es como los demás porque lo ocurrido tras la hecatombe financiera ha sido tan aplastante que marca un antes y un después. La naturalidad con que ha impuesto su ley en todo el mundo la doctrina que nos arrastra al abismo, ha descorrido el cortinón que ocultaba la gran verdad. Incluso los ojos que no querían ver y los oídos que no querían oír han debido darse por enterados. Somos súbditos de los mercados, el régimen en que vivimos es una dictadura; una dictadura disfrazada con los ropajes de la democracia. Nuestros orgullosos estados, nuestros representantes políticos, y la mayoría de los ciudadanos fingen no darse cuenta y manejan toda la gesticulación de la normalidad democrática pero ya nadie ignora que los caminos están trazados, que fuera de ellos no hay salvación, y que nuestra libertad sólo puede ejercitarse en el pequeño margen de elasticidad -un poquito mas a la derecha, un poquito mas a la izquierda- que se nos autoriza. No hay ningún tremendismo en esta afirmación. En los últimos meses hemos podido comprobar que se ha decretado un modelo obligatorio de gobernación, la socialdemocracia ha quedado prohibida de facto. Bueno, se le permite gobernar con tal de que no sea con sus propios puntos de vista. Estallada ya la evidencia, se trata de saber si se acepta sin reparos esta dictadura o si se desencadena una reflexión de fondo sobre la democracia y su futuro que no debe ocupar sólo a la izquierda, aunque para la izquierda se convierte en decisivo descubrir su sentido y su papel en esa realidad." Iñaki Gabilondo. 15 de julio de 2.010. Hoy (Cnn+).

Conill ya advertía de la situación de imposición de un modelo económico tecnocrático vendido como “el único posible”. Mentira. Recupera Jesús las bases éticas de la economía, una ciencia al servicio del hombre, desde Aristóteles a Adam Smith y recorre la incompetencia moral de un sistema económico moderno que no cumple con los fines de conseguir un mundo mejor, sino todo lo contrario. No vale pues. Busquemos otro. No es ésta una postura política sino simplemente una evidencia empírica. Si los resultados del capitalismo libertario son éstos, es que el capitalismo libertario no es un buen sistema económico. Sus bases conceptuales no valen porque los resultados a los que conduce su aplicación son la corrupción, el aumento de la desigualdad, la injusticia, el paro, el desastre ecológico.. en fin, como dice mi amigo Phil Insall, la “tormenta perfecta”. Preconiza Conill un sistema basado en el mercado, la propiedad privada, la libre competencia, el ánimo de lucro (¿entonces?). Sí, el libre mercado es el mejor sistema, el más respetuoso con la libertad individual pero no puede basarse en una única pulsión: el egoísmo. Un sistema económico que cree que la única motivación del hombre es el propio beneficio (como un sistema antropológico que asume que la única pulsión del hombre es la violencia, como la “teoría salvaje” hobbesiana de Pola Oloixarac) es pobre, alienante y tonto por su simpleza conceptual. La actual teoría económica ha sido incapaz de predecir el desastre (a lo sumo lo explica). La desregulación salvaje del sistema financiero de la trágica era Bush se basaba en la premisa, demostrada como falsa (insisto), de que los fundamentos egoístas del comportamiento humano conducen al bienestar individual y social. La falta de sensibilidad hacia la injusticia, o simplemente la corrupción de los mercados, se reviste de un falso amor a la libertad. No hay nada más esclavizador que un sistema que conduce a unas condiciones que convierten a las personas y a los Estados en meros peones, en esclavos del mercado como dice Gabilondo. Conill relee al premio Nobel de economía Amartya Sen, pasando por Stiglitz o Vincent Navarro para proponer una economía al servicio de la libertad del hombre: libertad para poder desarrollar una vida satisfactoria en una sociedad justa. Para ello, Sen propone medir el desarrollo de los pueblos no simplemente en términos de PIB sino que se consideren otros ítems como la igualdad de oportunidades en educación, el acceso a una sanidad o una mínima seguridad (física y jurídica). La meta del desarrollo es el fomento de la libertad humana para lo que es necesario eliminar las principales fuentes de la falta de libertad: la pobreza y la tiranía, la escasez de oportunidades económicas (el paro, por ejemplo), las privaciones sociales sistemáticas, la inseguridad jurídica, la corrupción, la violencia, el abandono de los servicios públicos. El PIB es un ítem más a medir pero no un fin en sí mismo; el crecimiento económico debe estar al servicio de este aumento de las capacidades del hombre para desarrollarse en libertad; cuando el crecimiento económico pasa a ser un fin en sí mismo se utilizan estrategias que limitan las capacidades de los individuos, los hacen menos libres: por ejemplo, desatender la sanidad o la educación en nombre del crecimiento económico es no saber valorar la importancia para la productividad que tiene que las sociedades cuenten con ciudadanos saludables y formados. En fin, queda mucho por pensar pero estoy con Iñaki en que la actual solución basada en estrategias impuestas por los mismos que han conducido al mundo a esta crisis es impresentable, estúpida, pobre y, mucho me temo, que una inflexión gravísima en la historia del desarrollo humano conseguido durante el siglo XX gracias a lo mejor de la tradición liberal (Rawls) y socialdemócrata (Habermas). La tormenta perfecta, vamos.

Gracias por leerme y nos vemos, espero, con textos menos exhibicionistas. Pero para eso hay que tener talento y, evidentemente, no es el caso. Cada uno llega hasta donde puede

4 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.boingboing.net/2010/09/01/woody-guthrie-pencil.html

MAbel dijo...

Gracias anónimo

Pepe Momia dijo...

Pues supongo que mucho de lo que dices es cierto. Sin embargo, buscar una alternativa al modelo capitalista no parece posible nowadays. Y a Chávez, Evo, Castros... pues como que no me apunto. Creo que "sólo" hace falta una Verdadera Política (cosa de fe) que module los efectos de la brecha salarial y la crisis financiera.

Recomiendo un vistazo a
http://blogs.publico.es/dominiopublico/2268/el-error-de-la-austeridad/
y
http://blogs.publico.es/dominiopublico/2391/la-causa-de-la-crisis/

Mabel dijo...

Talmente de acuerdo. Capitalismo con rostro humano y no pensar que la dinámica actual es inevitable, apodíctica y que es ajena a la modulación de la inteligencia aplicada a los fines de la sociedad (ESTO SE LLEMABA CREO QUE.. A SÍ.. POLÍTICA)