lunes, 2 de mayo de 2011

EL JUICIO REFLEXIVO

En una entrada anterior hablábamos de Perry y su teoría de los estadios secuenciales en el desarrollo de las creencias epistemológicas. Hoy quiero contaros las teorías de Kitchener y King (1984) más centradas en lo que llaman juicio reflexivo aplicado a la solución de problemas. Entienden que juicio reflexivo es la capacidad de analizar críticamente las múltiples facetas de un problema, de llegar a una conclusión bien fundada y de justificar la propia respuesta lo más sistemáticamente posible.

Las etapas de juicio que establecieron fueron:

a) Etapa de Juicio Pre-reflexivo: los sujetos no son capaces de pensar que hay problemas para los que no hay ninguna respuesta verdadera; el conocimiento es una copia de la realidad (las creencias se basan en la observación personal ya que existe una correspondencia absoluta entre lo percibido y lo que existe); el conocimiento existe de forma absoluta, concreta y es seguro aunque solo es accesible a los expertos (el exceso de fe en las autoridades omniscientes mina el desarrollo posterior del juicio reflexivo ya que no hay razón para pensar que éste pueda mejorar)

b) Etapa de Juicio Cuasi-Reflexivo: Se caracteriza por la toma de conciencia de que uno no puede conocer con certeza; la incertidumbre como situación habitual en el proceso de conocimiento; la verdad varía de una persona a otra. El conocimiento es inseguro aunque se puede interpretar contextualmente

c) Etapa de Juicio Reflexivo: El conocimiento es construido activamente y debe ser comprendido en su contexto y siempre debe estar abierto a evaluaciones constantes. Dentro de esta etapa destaco dos estadios

1. Criterios de Justificación: El conocimiento se construye de modo personal; es relativo pero justificable sobre la base de argumentos racionales. Los pensadores en este estadio reconocen que hay argumentos mejores y que pueden evaluarse por sus méritos. El proceso básico de evaluar argumentos es invariable (incluso aunque cambie el contexto en que se presentan) y está formado por una serie de principios como el de coherencia o el de la calidad de la argumentación. Estos pensadores son conscientes de la relación recíproca entre el proceso y el producto de la justificación; es decir, las conclusiones a las que se llega están parcialmente determinadas por la argumentación que se utiliza para obtenerlas. Estas personas reconocen que son posibles y deseables múltiples construcciones de un problema.

2. Consolidación y coordinación progresiva de principios generales: El conocimiento se construye; el conocimiento es relativo, aunque hay interpretaciones más ciertas que otras; las creencias se justifican de manera probabilística; Aunque las interpretaciones del conocimiento y la verdad varían en función del contexto, hay interpretaciones más justificables que otras, basándose en las pruebas o en el rigor de la argumentación, en la calidad de la investigación crítica. El conocimiento se construye sobre la base de la indagación personal acerca de la naturaleza de un problema y de las pruebas que conforman o refutan una conclusión provisional. Las creencias se justifican de modo probabilístico, basándose en las pruebas de que se dispone. Se reconoce que lo que se acepta comúnmente como la solución más razonable de un problema puede cambiar más tarde para incorporar argumentos o información previos que no se habían tenido en cuenta.

Las diferentes etapas se distinguen mediante tres criterios:

a) El criterio de seguridad del conocimiento distingue a las personas que se encuentran en la etapa pre-reflexiva porque creen que el conocimiento es seguro y permanente y solo asequible a una selecta minoría de expertos. Las personas que se encuentran en la etapa cuasi-reflexiva consideran, en cambio, que el conocimiento es inseguro, y los que se encuentran en la etapa reflexiva que depende del contexto por lo que hay cosas que pueden saberse provisionalmente pero que esta visión puede cambiar a la luz de nueva información o si se elige un conjunto distinto de criterios de evaluación.

b) El segundo criterio, el que tiene en cuenta el proceso de adquisición del conocimiento y distingue a las personas de la etapa pre-reflexiva porque consideran muy importantes tanto la observación directa como la transmisión de conocimientos que puedan realizar los propios expertos. Las personas situadas en la etapa cuasi-reflexiva se apoyan en procesos personales individuales e idiosincrásicos para adquirir dicho conocimiento. Las personas que se hallan en la etapa reflexiva se apoyan más en procesos consensuados y objetivos, como el debate crítico y la comprobación de hipótesis, sin olvidar la reflexión personal.

d) El tercer criterio es el tipo de pruebas que se emplean para justificar la visión personal del mundo. Quienes se encuentran en la etapa pre-reflexiva tienden a decir que las pruebas son evidentes o citar a la autoridad; las que están en la cuasi-reflexiva se basan fundamentalmente en pruebas que les valen a ellos, individuales o idiosincrásicas; las de la etapa reflexiva se basarían en pruebas consensuadas

Es interesante observar como las personas con un estilo de pensamiento más sofisticado coinciden en sus planteamientos con las conclusiones de la investigación epistemológica contemporánea.

Seguimos pendientes de contestar a la pregunta ¿Y cómo poder desarrollar un pensamiento reflexivo? ¿Se aprende? ¿Se nace con él? Se admiten opiniones

11 comentarios:

Beatriz dijo...

Cómo poder desarrollar un pensamiento reflexivo...
¿narrandonos? ¿puede ser el conocimiento solo reflexivo, o ha de ser necesariamente discursivo a la vez? ¿no necesitamos narrarnos para encontrar el significado de lo que percibimos -siempre subjetivamente-? esa matriz narrativa (tan descuidada últimamente) posibilita la organización de los significados, y otorga orden, sentido y coherencia a la experiencia (o sea, a la vida y al conocimiento). Así conseguimos sobrevivir a la experiencia del dolor y de la muerte (Todas las penas pueden soportarse si las ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellas)y aprender algo de esa realidad terca (el hombre es un ser para la muerte) y tan temida.

En fin, que yo solo sé que no sé nada (con certeza), que más bien intuyo cosas (marcadas por el filtro emocional) y que mi percepción-pensamiento-sentimiento-acción anda como el gallo de la veleta de la casa de mi abuelo: dando vueltas sin parar, según como sople el viento.

Gracias, mago Abel, por el repaso epistemológico. A ver si te animas a repasar la epistemología de las emociones, terreno abonado también al mar de la incertidumbre.

Besos,
Beatriz

Pepe Martinez dijo...

Solo sé que lo que hoy digo y hago, mañana puede cambiar.

Anónimo dijo...

Quien aprende, no por ello penetra hasta la verdad; quien penetra hasta la verdad, no por ello es capaz de afianzarla; quien la afianza, no por ello está en condiciones de sopesarla en cada circunstancia particular.


Confucio

Anónimo dijo...

Hola Abel. Lo que no entiendo es cuando dices que la célula es un artefacto que depende del que la observa, lo dices en la entrada anterior. Me parece que la célula, en el contexto médico-patológico, es algo más que un artefacto o un objeto, en realidad es la clave de bóveda del diagnóstico y la curación de la enfermedad.

Saludos

Mabel dijo...

La célula existe, por supuesto, pero la descripción que hacemos de ella es un convencionalismo útil para la comunidad científica. La teoría celular es un mapa válido que nos ayuda a comprender la enfermedad pero en ningún modo una imagen especular de la realidad.
Mi pretensión no es negar que exista "lo objetivo" sino problematizarlo y acotarlo ya que la mayoría de las veces eso "objetivo" es fruto de un consenso y, por tanto, no una verdad incontrovertible.
Si esto es así con la célula imáginate con los diagnósticos del DSM
En fin, un lío.
Gracias por los comentarios

Anónimo dijo...

Hola, gracias por tu respuesta. Como bien dices, las múltiples visiones que se ciernen sobre la célula lían el asunto de un modo dramático. Si bien me parece que la “célula enferma, el tejido enfermo y el órgano enfermo” no constituyen imágenes de la realidad, sí constituyen imágenes especulares de la realidad patológica. El médico no trata con realidades abstractas sino con hechos patológicos que pivotan en torno a la célula o conjunto de ellas. En un porcentaje mayoritario de casos el daño celular es la causa de la enfermedad: células, tejidos y órganos mal nutridos, oxigenados e hidratados; células, tejidos y órganos incapaces de evacuar desechos. Si esto no se ve, llegamos a una situación absurda; invertimos sumas millonarias y aparatos carísimos en discernir imágenes, no ya especulares, sino distorsionadas y aberradas, de modo que cada vez sabemos más acerca de nada. En fin, un lío.

Saludos

Mabel dijo...

Cuanto más básicos son los conceptos más difícil es entender su caracter de construcción (pasa con la célula, el átomo, la hepatomegalia, el soplo sistólico etc...)

Ahora, "lo patológico" sí que es una convencionalidad ¿Qué es patológico? ¿Es una definición estadística? ¿Los extremos de la campana de Gauss? ¿Lo menos frecuente? ¿Lo que altera el normal funcionamiento? Normal ¿Para quién o para qué?

Precisamente en el terreno de lo patológico es donde la conciencia de su caracter construido cobra más importancia, es donde el juicio reflexivo debe aplicarse con más interés para valorar la pertinencia de ciertos diagnósticos, tratamientos o intervenciones.

Ese juicio no nos lo da el protocolo aunque por supuesto puede ser una ayuda más para tomar una decisión razonable, pero no la única ni siquiera la más importante

Saludos y gracias por los comentarios

Anónimo dijo...

Como decía mi buen amigo y gran científico Cristóbal Rosauro del Penedés: "para entender a la célula empieza a utilizar de descarga una cérula"



Dr.Cristal Quebradizo

jtouso dijo...

Felicidades a Novoa por provocarnos y hacernos pensar.
Tambien te define tu foro: aquelos mensajes anonimos o no en forma de comentarios.
No se si has desarrollado-cuestionado-blogeado sobre la realidad y nuestra interpretacion de la realidad. O si tienes algun enlace que lo trate en tu linea
Vamos, los "mapas" que usamos para intentar entender donde estamos y hacia donde queremos ir (o donde estoy yo y donde estas tu)
En los comentarios alguien te anima a entrar en las emociones...y te recomiendo (a ti y a todos), si lo encuentras un libro, El Mapa del Mundo de las Creencias.
Un saludo
Jose Antonio Tous Olagorta, desde la Plaza Cataluña, Barcelona, España con Los Indignados

Mabel dijo...

Gracias José Antonio. Me quedo con la referencia del libro. Te sigo en la lista de MEDFam y tb me siento agradecido muchas veces por tu perspectiva "periférica"
Un saludo y gracias por el comentario

jtouso dijo...

Mabel y demás, corrijo la recomendacion y añado un resumen.
Atlas del mundo de las vivencias. Editorial Casariego

A simple vista parece que los mapas que vemos representan países lejanos pero si miramos más detalladamente, vemos el mundo de nuestras vivencias. Hay países y regiones como Montañas de Trabajo, Alta Cocina, Volcanes de Pasión. Este Atlas invita al viaje de la imaginación y estimula la creatividad. Se acompaña de una lámina de gran formato con el mapa de las Vivencias