miércoles, 10 de junio de 2009

DISCURSOS, IDEAS, CREENCIAS… Y LA VERDAD


Seguro que muchos analistas ya lo hicieron antes y mejor pero no me resisto a verter aquí una opinión política. Al fin y al cabo, así es este blog: cada uno (de los autorizados) escribe lo que le parece y los demás lo comentan (o no). Más bien “o no”, casi siempre. Así es que, en este territorio prácticamente impune que es La Momia, dejaré caer algunos asuntos completamente inscritos en la demagogia. Fundamentalmente (nótese, de la misma raíz que fundamentalismo) porque me sale así hoy y no lo puedo evitar:

1) Zapatero, perdona que te diga, Pajín, definitivamente no es Obama. No puede serlo, como yo no puedo ser Georgie Fame o Ray Manzarek (a los teclados) ni Veronesi o Hartram (al bisturí). ¡Que más quisiera(mos)!.

2) La campaña por conquistar Europa de Zapatero/Pajín carece absolutamente de la altura de miras del discurso de Obama en El Cairo. Su distancia aproximada es de un Eon-luz. Así que, si quieres que su luz (distante) te ilumine, al menos mira hacia allí. O lee (y aprende).

3) Aún así, los discursos no cambian nada, pero nada cambia sin un buen discurso. Un discurso es un punto de partida. La RealidadTM, contra el discurso, posibilitará la hoja de ruta, algo parecido a la verdad, algo verosímil, al menos.

4) Sin embargo y, en el reciente discurso de Obama (de la auténtica categoría “El Discurso”), la única VerdadTM incontrovertible es la ReligiónTM, particularmente en su versión “Grandes Religiones del Libro y Olé” (o Alá, según se mire). Se pone uno a leerlo y se da cuenta que, en cambio, los derechos humanos se plantean como una creencia: “Pero tengo la creencia inconmovible en que todo pueblo aspira a determinadas cosas: la capacidad de expresarse libremente y codecidir en la forma en que se es gobernado; la confianza en el imperio de la ley y en la administración igualitaria de la justicia; un gobierno que sea transparente y que no robe al pueblo; la libertad de vivir como uno decida. Esto no son sólo ideas estadounidenses, son derechos humanos, y ese el motivo por el que lo apoyaremos en todas partes” y, coda utilitarista: “Los gobiernos que protegen esos derechos son en última instancia más estables: tienen más éxito y son más seguros”.

5) En fín, bendita creencia. Pero, Mr Obama, sobre las religiones… no sé, quizá baste decir que la palabra Dios aparece 13 veces y la palabra libertad 7, o que religión se menciona 8 veces y democracia 3.


Sí, seguramente y mal que nos pese, estamos en una lucha de civilizaciones, de culturas: la Ilustración, todavía desgraciadamente por contagiar, y la Superstición, perfectamente mimetizada en nuestras células, como un fago, un prión… reproduciéndose generación tras generación, de muecín en muecín, comunión tras comunión, transubstanciación tras transubstanciación (probad a decir esto último deprisa, o sea, nunca mejor dicho, a toda hostia). Esta lucha aparece cada día, en cada tertulia sobre la educación, en las balas que matan al médico abortista, en las bombas que esconde junto a su cuerpo el penúltimo terrorista, en el misil transcontinental, en las pruebas nucleares, en los crucifijos colgados de las paredes de nuestros colegios o de los cuellos de nuestras madres. Esta lucha se gana en las escuelas, en la Educación, en los libros (esos, los que se escriben con minúscula).


Yo quiero un discurso que diga que podemos creer en nosotros mismos (y en los demás) y que los Derechos Humanos son la Sagrada Agenda: la VerdadTM, hasta que encontremos una mejor.


Pajín, ¡Vamos! ¡A por ello! Yes, we can (do better).

3 comentarios:

abel jaime dijo...

Creo que el hombre está genéticamente programado para creer (es una ventaja evolutiva y por eso los no creyentes no son sino anomalías probablemente fruto de azarosas mutaciones de algún meme)y que los escritores de discursos de Obama (lo mejor de la serie West Wing que Obama sigue tratando de imitar)aluden a esos principios básicos compartidos (esa ética mínima que diría Adela Cortina)escondidos en todas las religiones y que los popes y papas tratan de esconder para que siga pareciendo que es imposible la vida moral fuera de la religión.. Es como un caballo de Troya inoculado en el núcleo duro del pensamiento moral mas arcaico que puede dar resultado.. I love Obama too

Malena Momia dijo...

Cuando la politica se aleja de la realidad, todos perdemos. Los discursos de Obama parten del principio que llamando a lo emocional -campo de la derecha- se alcanza la victoria de la logica y el sentido común-campo de la izquierda-. La dedicación al servicio a los demás la malogran personas alejadas de la realidad que gobiernan todos los días desde empresas superpoderosas y desde medios de comunicación que , más que invitar a la reflexión, perseguen vender un periodico más...sea como sea.
No existe más poder que el dinero...y en eso la izquierda "ideologica" tiene mucho que hacer, porque ambos lados, derecha e izquierda, se han encontrado en los valores económicos...si la ideologia no está muerta ("cogito ergo sum")...es la ideologia la que pegada a la realidad actual debería de servir para refundar los discursos de la izquierda....Queda tanto por hacer...(Firmado: Sony)

Bill, el de la catana dijo...

Si realmente estamos interesados en esto, debemos sobre todo leer OTROS puntos de vista distintos al nuestro. Buena vacuna contra convicciones y certezas absolutas. Sugiero "Occidente contra Occidente" y "El discurso del odio", ambos de André Glucksmann. No se conoce medida que dé cuenta de la distancia intelectual entre Glucksmann y Pajín. Leamos a LOS OTROS, compañeros. Corremos el riesgo de creer que TENEMOS RAZON. ¡Que por nadie pase!!