sábado, 4 de julio de 2009

La buena vida

Nueva York. Julio de 2008. Es de noche. Estoy sobre la cama. Todavía vestido. Sobre una de esas acogedoras camas americanas. De dónde sacan tantos almohadones. Es un momento pequeño, en apariencia. Pero tan amable... El ventilador del techo se mueve a un ritmo amable. Esto se lo debo a Pe. Casi todo lo amable que hay en mi vida se lo debo a mis amigos, a mi chica, a mis hijos. Mi natural es poner el ventilador a velocidad máxima. Este librito se llama "La buena vida". Cuenta una doble historia que no describiré para no estropear su lectura a los que os animeis. Es NY tras el 11S. La solidaridad y generosidad de los ciudadanos al fondo. Dos historias paralelas. Corrine y Russell son una pareja de clase media. Viven alquilados en Tribeca, en el SoHo. Luke, más mayor, se ha retirado, no sabemos si definitivamente, del mundo de las finanzas, de Wall Street. Es un hombre íntegro, hondísimo casado con una reina de la belleza ya entrada en cirugías estéticas. Me sumerjo en la historia. Me penetra, me impregna. Me evoca. La llevo adentro allá donde me muevo. Me acompaña como esos platos calientes de cuchara te acompañan por dentro en un día de Invierno. Me calienta y me acaricia. Adentro. Es una presencia. Los demonios me visitan. Nunca dejan de hacerlo. Son gente constante, los demonios. Yo viajo con este librito adentro que junto a la amistad de los que quiero y tantas otras cosas buenas que se me han ido colando adentro a través de los años me sirven de escudo humano, como antimisiles interiores, que si bien no eliminan a los demonios, los amortiguan en su efecto, los diluyen. Cómo devolver esta gratitud a unos y a otros. Sólo se me ocurre extender la mancha, compartir la marmita de este puré de verduras fino, suave, cálido, para que os sirvais de ella. Si gustais. Cuando gusteis.

1 comentario:

Pepe Momia dijo...

Como ya hay foto, el vídeo más adecuado para esta entrada:
http://www.youtube.com/watch?v=wTxma3wyrjU