sábado, 18 de julio de 2009

Miss Sarajevo revisitada.


Milán. Es 14 de Julio de 2008. La gira de Vértigo de U2. Bono comprime, al presentar Miss Sarajevo http://www.youtube.com/watch?v=euGFdZ5UUuI , la esencia de la Democracia y la Civilización, en una sola frase. 7 días antes, Al Qaeda había causado la masacre de Londres. Tras recordar a aquellos que han perdido la vida (no dice los muertos) y a los heridos, nos dice que quiere convertir su canción en un rezo, en una plegaria. La plegaria es: "That we don´t become a monster in order to defeat a monster" ("Que no nos volvamos un monstruo en aras de derrotar a un monstruo"). Al acabar la canción, una voz femenina, joven, recita los Derechos Humanos. La canción fue compuesta, muchos años atrás, tras otra masacre, la de los bosnios a manos de Milosevic, Karadzic y su ejército serbio, una pandilla siniestra, sangrienta y bárbara como ha habido pocas en los tiempos modernos (they are a changin´, are they?). La finalista de la elección de las más bellas mujeres bosnias fue muerta por un obús. Una hilera humana de modelos porta un cartel: "Don´t let them kill us".



Para poder derrotar estos monstruos ( o, más realista, que se lo monten menos) no conviene ser ingenuos sobre la condición humana y el rol de la agresión constitucional en ella. La explicación común de una agresión que no es más que reacción a otra agresión es una falacia. El único daño que la modelo bosnia causaba a Milosevic y sus reses era suscitar su envidia. Ella era capaz de amar y disfrutar su vida, pasarlo bien, algo por fuera del alcance de aquellos cuyo único placer procede del sadismo ejercido sobre otros, de la destrucción. Nosotros hemos tenido nuestros propios Millán Astray y nuestros Unamunos, Lorcas por las cunetas, Otegis y Ibarretxes. Hasta Sres X. Siempre los vamos a tener. La última razón es extender la infelicidad propia a todos, al resto, para no tener a quien envidiar.



Tal vez nuestra contribución individual, neesariamente modesta, pueda ser no pemitir la violación de los derechos en los pequeños momentos, en los parques donde juegan los niños, en nuestros trabajos...No hace tanto tiempo, Murcia, la Gran Vía, un funcionario de Hacienda maltrata de palabra y de actitud a una pobre mujer inmigrante. Le exigía la presencia del marido. Este, le decía ella, no podía ir porque estaba trabajando. Por el jornal. No vas, no cobras. No cobras, no comes. El trato se volvía a cada segundo más vejatorio. La abstinecia del Tetris es dura, lo sé. Una pequeña heroína cotidiana se levantó del asiento en el que esperaba su turno para otra cosa y confrontó a este pequeño Milosevic local al que estamos condenados a pagar de por vida. Avergüéncese. Leí un libro hace un año o así. En él, un señor trabajaba como bedel en un colegio. Vigilaba el patio, los recreos. Francia. Estaba cualificado para ser profesor y otras cosas. Pero él sentía que tenía una misión ahí, en el patio y ahí había decidido quedarse. Sabía de la importancia capital y civil de su cometido.



No podemos convertirnos en monstruos. Tampoco en Teletubbies que niegan realidades con el delictivo fin de ver sólo las realidades que más nos gusta ver y como nos gusta verlas. Hay una tarea diaria, cada mañana, delante nuestra, delante de nosotros. Nosotros. Los que somos.

P.S: Esta canción tradicionalmente la ha performeado U2 con Brian Eno (la elegantia ya no viaja en ambulantsia) y Luciano Pavarotti. Qué agujero has dejado, gordo. Cuánto te echamos de menos.

2 comentarios:

Pepe Momia dijo...

En un castillo de irlanda existe la superstición de que, besando una piedra mágica (la Blarney Stone) se adquiere elocuencia. O Bono o tú o ambos habéis estado allí, fijo.
http://es.wikipedia.org/wiki/Piedra_de_la_elocuencia

abel jaime dijo...

Sí... la violenta inmoralidad disfrazada de grandes nombres como patrias, naciones, pueblos, fes y de miserias personales como la vanidad, el narcisismo maligno, el desprecio, el racismo.... Las miserias de las naciones-religiones requieren de las miserias de las personas. Contra ello, la cultura, la civilización, la mezcla, la pura impureza...