jueves, 3 de marzo de 2011

Un niño de 88 años deja la pesca

Así era mi tío GUSTAVO TERRER, un niño de 88 años muy cerca de cumplir los 89.
Hoy me siento triste, muy triste.
Se ha ido un gran tipo, un hombre generoso que solo sabía trabajar y disfrutar del momento sin plantearse nada más allá. Ha muerto cuando el ha decidido quitarse de en medio por su no saber estar, por serle imposible sentirse viejo. Es una lástima que no haya muerto pescando en el mar de Murcia (es lo que más le habría gustado). Apasionado incansable de comentarios muy poco pensados, de la risa de lo fácil, de los productos para afeitarse, de las cañas de pescar, del dominó,…
Momentos en la infancia muy duros, marcharse de la tierra que tanto quería para vivir en Madrid toda una vida, incontables kilómetros de vendedor a sus espaldas, la muerte de un varón que siempre quiso tener y no pudo ser, ver como su hija Merche era consumida por un cáncer hasta llevársela y como su hija Pepi lucha incansable contra el Parkinson. Cascarrabias inocente e incesante con una estupenda Tere a la que estoy seguro ha querido siempre con locura. Mil y una anécdotas maravillosas escuchadas y vividas que nos quedamos dentro todos los que le hemos conocido y hemos tenido la suerte de rozar.
Me voy a despedirlo, sentarme un rato a pescar con él como en tantas ocasiones, ver su último lance de caña de 4,20 m. con plomada 80 gr. Se merece eso por lo menos.

2 comentarios:

Mabel dijo...

El más sentido pésame en mi nombre y en el de todas las Momias a toda la familia

José María Herrera Fernández dijo...

Era un hombre con la pasión de un adolescente enamorado.
Me da mucha pena que se vaya, sin que nos hayamos pasado unas tardes riendo este verano pasado, como tantos otros en el Pinar, contándonos cómo se apuntó en la división azul y cómo se bajó del tren..o como había sido responsable de UGT en Murcia...en el 38 y 39.
Y como se apasionaba cuando cerraba con un pito un dominó.
Y siempre riendo. Todo un ejemplo para que no le tengamos miedo a esta puñetera vida.