martes, 24 de noviembre de 2009

Supermaño Survivor (I): Sobrevivir al zen (tido común).


Supermaño Survivor se ajusta sus Superzillos como cada mañana: con dificultad. Los Superzillos de Supermaño son, por supuesto, del Carrefour. Supermaño ignora que “Carrefour” quiere decir, en francés, “encrucijada”. Y, aunque nadie querría tener una encrucijada en sus calzoncillos, Supermaño ignora ésa y muchas cosas más. No importa, pocos superhéroes hablan francés y ninguno es sensible a las metáforas.

Supermaño lee la prensa, durante el desayuno. Le cuesta identificar algún problema concreto donde emplear hoy sus superpoderes. La tarea es ingente y la vida (incluso la del Superhéroe que ignora a Hipócrates) breve. ¿Clasificarlos por temas? No, mejor por orden alfabético: Terremotos, tifones, tragedias, tsunamis… Nada que le motive, nada suficientemente heroico: hoy solo le inspiran los anuncios por palabras de señoritas que ofrecen masajes y, paradójicamente, pocas palabras.

Pero aún no hemos hablado de los Superpoderes de Supermaño Survivor. Ni de su Origen. Explicar el Origen de un superhéroe es siempre un asunto necesario. El Origen de un superhéroe no suele ser congénito. Hay pocos superhéroes de nacimiento. Lo suyo (pronto abordaremos qué es “lo suyo”), como lo de tantos otros, es fundamentalmente adquirido, sobrevenido, epifánico. El Origen explica al superhéroe, lo justifica. El Origen es lo que lo redime de su insólita violencia, lo que le da su especificidad, su estigma. Lo que justifica, también, la Oscuridad (la Oscuridad siempre acompaña, de algún modo, al Superhéroe). Pero el Origen de los superhéroes no se suele explicar en el primer capítulo. Y Supermaño Survivor es un superhéroe ortodoxo, así que no hablaremos, hoy, de sus orígenes. Será en otro momento, lo siento.

Hoy hablaremos de superpoderes, de superestilos, de superdefiniciones: Supermaño Survivor es un superhéroe Zen.

Supermaño Survivor se dedica básicamente a la meditación en posición de Superloto siempre que las condiciones son favorables: Supermaño cruza en doble lazo una pierna sobre la otra, de forma que su pie derecho acaba saliendo, de nuevo, por la derecha y el izquierdo, otra vez, por la izquierda. Cualquiera podría decir que Supermaño Survivor se ha hecho un lío, que tiene un nudo entre las piernas (de ahí el Superzillo de Carrefour/Encrucijada).¿Es un lío? ¿Es un nudo? No, es la posición de Superloto, es Supermaño Survivor.

El principal superpoder de Supermaño Survivor es, por tanto, la meditación, el silencio, el desapego. No confundir con lo que una mirada superficial a la actividad favorita de nuestro Superhéroe podría llevarnos, erróneamente: tendencia al sueño, cierto grado de estulticia o simple vagancia. Tampoco, literalmente, con introspección. Supermaño Survivor no se busca a sí mismo: no encontraría apenas nada. Supemaño, cada mañana, tras leer el periódico lleno de malas noticias y no encontrar misión (nunca la encuentra), simplemente, medita.

Hoy Supermaño, en la meditación matutina, se entrega a desentrañar un nuevo koan: su Maestro Superzen se lo dejó caer, ayer, con el boletín de las notas del último trimestre. Supermaño, por cierto, está muy descontento con el Insuficiente en Visión de Rayos X (tres créditos). El problema es que Supermaño ve a través de los objetos por Resonancia Magnética, no por Rayos X, y es, por tanto, más lento. No es justo: la Supervisión quedará acumulada para Septiembre, junto a “Primeros Superauxilios, tercera parte”. Entre supermaldiciones y alguna discreta lágrima verde como la kryptonita (supermetáfora para “legaña”), Supermaño lee de nuevo el koan, al pie del boletín. El koan que el Maestro ha escrito justo después de “Debe mejorar la actitud con los supercompañeros” dice así:

“La Luna no puede ser robada”.

Extrañas coincidencias. Precisamente hoy Supermaño Survivor ha leído en la prensa que han encontrado agua en la Luna. Al lado, una noticia sobre la sequía de este otoño, ilustrada con la foto del Ayuntamiento de Murcia, donde se lee siempre lo mismo, como una pancarta-mantra: “Agua Para Todos”.

Supermaño medita. Se oye un cierto ruido alrededor de su cabeza. Es por la resonancia magnética: se le olvidó desconectarla. Supermaño deduce, clasifica, integra, verifica, descarta, computa y analiza. Finalmente (o quizá todo el rato) recuerda el último episodio de Los Soprano, con el que se durmió anoche.

Supermaño ve iluminarse (lo ve como en luces de neon, o quizá como escrito con espumillón dorado —¿qué le habrán puesto a los supercereales del desayuno?—) la respuesta al koan:

—“¿Quién lo dice, capullo?”

Supermaño Survivor: poder de supervivencia Zen.

(continuará…)

11 comentarios:

MAbel dijo...

Descojone total... ¡vaya cambio de registro maestro! Ayer comencé con una sátira política de Roth de finales de los 60 sobre Nixon que se acaba de publicar en castellano en la que exorcisa demonios con la chanza más absurda, un humor de brocha gorda como el de Quevedo.. se pasa 80 mil pueblos.. ¡Hay que pasarse... más!

Bill, el de la catana dijo...

Definitivamente, Pepet: Cuelga el (otro) escalpelo.
MAbel, ¿qué lees, compadre? ¿se me ha escapado un Roth? Estás en todo.
A los demás: Colgaros algo, coño, que el soborno de Pepe para que desapareciera el post de "Wanted" ya se ha acabado, que dice que no me pasa más

Bill, el de la catana dijo...

Definitivamente, Pepet: Cuelga el (otro) escalpelo.
MAbel, ¿qué lees, compadre? ¿se me ha escapado un Roth? Estás en todo.
A los demás: Colgaros algo, coño, que el soborno de Pepe para que desapareciera el post de "Wanted" ya se ha acabado, que dice que no me pasa más

Bill, el de la catana dijo...

Lo siento. Touch Pad Parkinsoniano

MAbel dijo...

"Nuestra pandilla" recopilación de artículos de Roth en el New York Review of Books a finales de los 60y publicados en castellano el 2008 en Mondadori.. Vaya caña política contra Tricky (Nixon) y colaboradores mediante la parodia. Tricky a un asesor: "Quiero que me quiten ls glándulas sudoríparas, para que se vea lo bien que mantengo el control"

Bill, el de la catana dijo...

Gracias, brother.
La novela de Roth con la que más me he reído en mi vida fue "El lamento (o el mal, según las traducciones) de Portnoy".
Ese Zuckerman gozando a solas en el (único) baño de la casa mientras el padre (estreñido pertinaz y crónico)
aporrea la puerta y Zuckerman diciendo: "este lo que tiene es envidia. ¡Dios, se lo come la envidia!"
Si buscais encontrareis una entrevista de Muñoz Molina a Philip Roth. Es conmovedor el titubeo de MM.

Bill, el de la catana dijo...

Este Pepe promete como el nuevo Zucker-Super-Man.
Escribe algo sobre el robo clandestino de wifi turolense, que eso es muy grande!

Susana dijo...

MM conmueve mucho en directo, parece un osito de peluche ancianito. ¿Lo habéis visto en el vídeo de Babelia del sábado pasado en la promo del nuevo libro?, ¿no le daríais un pellizquito en la mejilla(¡aych, aych, aych!) cuando muestra los tarjetones de invitación a cosas a las que no asiste, en plan "S.M el Rey y en su nombre....", en cuyo reverso tomaba notas para su libro? "¿no veh, no veh?, eh un papeh ehhhtupendo, ¿veh?". Lo adoro, ójala no hubiera visto ese vídeo. Ahora no lo podré leer igual...

Loli dijo...

Me encanta leerte Pepe, qué historietas te montas de cualquier cosa!!!!

Saludos
L;)

el llamado perdido dijo...

Hola Pepe Momia,
he llegado hasta aquí después de leer tu relato "bebé" del VIII Premio de Relato mínimo Diomedea. Quería felicitarte. Lo leí hace un par de semanas y todavía me sorprendo recordándolo en cualquier momento del día.
Muy bueno.
Un abrazo.

Pepe Momia dijo...

Gracias a los lectores y sin embargo amigos que se dejan caer por aquí y hablan de P Roth, de Muñoz Molina... bueno, poco a poco, algún día, aunque sea en rústica...